
En la soledad de la noche un bufido
rasga el satén negro
hace un taladro a dos esquinas
y permuta sangre por volcanes.
En la soledad de la noche un silencio
palpa la espalda contraída
araña dos columnas que hierven
y reconoce sangre en la flor.
En la soledad de la noche un murmullo
ahonda el lóbulo enardecido
despeña una duda entre desembocaduras
y hace nacer sangre en la saliva.
En la soledad de la noche una voz
muere en la venda negra
anuda las palmas en candelabros barrocos
y bebe toda la sangre con pasión.
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